Ayer his Airness cumplió medio siglo.
Espero que haya pasado un gran día.
Y que no cumpla su amenaza de regresar un día, a sus 50.
Me causaba angustia e impotencia sólo verlo entrar en la pista, aún sin balón, con el reloj todavía parado.
Deseé muchas veces que un rayo lo partiera en dos.
Ésta fue la última, en 1998.
( by Diego )

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